¿Qué se dice de tu marca
donde no estás mirando?
physeter no escucha medios ni redes. Mira lo que ya quedó público de vos —una credencial filtrada, un dato personal expuesto, el rastro de un proveedor— y lo pone en el radar. Con score, dueño y evidencia, antes de que te lo cuenten.
Tu reputación se escribe afuera.
Lo que se sabe de vos no vive adentro de tus sistemas. Vive en los lugares que no mirás: un repositorio público donde alguien pegó una credencial, un volcado de datos que circula hace meses, el incidente de un proveedor que te menciona. El riesgo reputacional es esa distancia — entre lo que ya pasó afuera y el momento en que te enterás.
Se escribe donde no es tuyo
Un repositorio público con una credencial adentro. Un volcado de datos que circula hace meses. El comunicado de un proveedor que te nombra. Ninguno de esos lugares es tuyo, y todos hablan de vos.
Se propaga sin pedirte permiso
Lo que se hizo público no se deshace: se copia, se indexa, se comenta. Cuando llega a tu mesa ya recorrió un camino que nadie de tu equipo controló.
Te enterás último
Adentro no se cayó nada y ningún tablero se puso en rojo. La exposición pública no dispara una alarma técnica: aparece cuando alguien de afuera te la cuenta.
physeter no monitorea medios, no sigue redes sociales y no analiza el sentimiento de lo que se dice de vos: nada de eso existe en el producto. Lo que sí hace es mirar la exposición pública que ya está afuera —credenciales filtradas, datos personales expuestos, el rastro de tus dominios y el de tus proveedores— y convertirla en un score con dueño y evidencia.
El mismo hallazgo suele tener tres lecturas: lo que lo dejó expuesto es seguridad, el dato personal que salió es cumplimiento y lo que se ve de eso, reputacional.
Qué mide physeter acá.
La señal de esta categoría es la exposición pública: lo que quedó afuera y cualquiera puede ver. Sale de los hallazgos que el clasificador IA lee por lo que dejan a la vista, de los factores de superficie que miran para ese lado y de la capa reputacional de tus proveedores.
El leak público, leído por lo que expone
Los hallazgos de superficie externa pasan por el clasificador IA, y los que dejan algo a la vista —una filtración pública, datos personales al alcance de cualquiera— caen en esta categoría. La misma PII que puntúa cumplimiento por su costado regulatorio puntúa acá por lo que se ve.
El sensor adentro del perímetro
Los hallazgos del sensor interno (Abyss Sensor) pasan por el mismo clasificador: lo que puede terminar afuera entra al score aunque hoy viva de puertas para adentro.
Tres factores que miran para afuera
El scorecard EASM pondera trece factores de superficie, y tres tienen nombre propio en el producto: Credential Leak, Hacker Chatter y Social Engineering. No puntúan lo que configuraste adentro — puntúan lo que se ve de vos desde afuera.
El proveedor que filtra, te salpica
Cada proveedor se evalúa capa por capa y su capa reputacional entra a la tuya. No es la que más pesa del portfolio, pero queda por encima de las capas económica, financiera y estratégica — y pesa más todavía cuando el proveedor toca cumplimiento, reputación o el tratamiento de tus datos.
La taxonomía del clasificador para este riesgo: imagen pública, marca, leaks públicos, PII expuesta — hallazgos con potencial mediático. Es la definición con la que clasifica, no un feed de menciones: physeter no escucha medios, redes ni foros.
El negocio le dice al radar qué exposición le duele.
Ninguna herramienta sabe qué te expone de verdad: para una empresa es el dato de un cliente, para otra es una credencial con su nombre pegada en un repo. Por eso la categoría se calibra desde adentro.
Instrucciones por categoría
Qué exposición considera grave tu negocio, en sus palabras: el auditor IA las cruza con los hallazgos al inferir el score reputacional.
Multiplicador de peso
Cuánto pesa lo reputacional en tu radar. Si tu marca es el activo, la categoría deja de ser una más de las siete — es una decisión de tu mesa, no un default.
Contexto organizacional
Sector, escala, reguladores: el marco de negocio que acompaña cada inferencia del score.
Lo que filtra tu proveedor lo explicás vos.
Tus clientes no distinguen entre tu incidente y el de tu proveedor: el nombre que queda escrito es el tuyo. Por eso cada proveedor se evalúa capa por capa, y sus siete capas entran una a una a las siete categorías de tu radar.
Siete capas del proveedor, una por cada riesgo tuyo.
El mapeo es directo: la capa reputacional de tu proveedor entra a tu categoría reputacional, la de cumplimiento a la tuya, y así con las siete. Lo que cambia es cuánto entra de cada una.
Tier
Qué tan crítico es el proveedor para vos.
Tipo
Qué clase de proveedor es.
Criticidad operacional
Cuánto de tu operación depende de él.
Área de trabajo
Qué toca adentro tuyo: ahí se decide qué capas pondera más.
Un proveedor que trabaja sobre cumplimiento, reputación o el tratamiento de tus datos pondera más fuerte en esta capa.
La superficie, del lado de afuera.
Sin telemetría inventada: la vista honesta es la línea entre lo que pasa adentro y lo que ya se ve afuera, los factores del scorecard EASM que miran para ese lado y el score de la categoría en el radar. Cero menciones, cero sentimiento, cero nombres.
Los factores del scorecard puntúan la superficie; el score de la categoría lo calcula el radar con los hallazgos clasificados. No son la misma escala y el panel no las mezcla.
De la señal a la evidencia.
El mismo ciclo que gobierna los siete riesgos, aplicado al que se juega afuera: que cuando alguien pregunte qué se sabía y desde cuándo, la respuesta esté escrita.
- 01
Señal
Un hallazgo que deja algo a la vista —una credencial filtrada, datos personales expuestos— o un proveedor cuya capa reputacional se degradó.
- 02
Score en el radar
El clasificador reparte el peso del hallazgo entre los riesgos que toca, y el radar lo convierte en un score 0–100 con grade, ponderado por lo que tu negocio definió como grave.
- 03
Dueño
El riesgo reputacional tiene silla en la mesa: CEO / Comunicaciones. Lo que no tiene dueño se gobierna a los apurones, cuando ya salió afuera.
- 04
Evidencia
Cada score queda respaldado por sus hallazgos: cuando alguien pregunte qué se sabía y desde cuándo, la respuesta es un registro, no una reconstrucción.
Lo gobierna quien da la cara.
El riesgo reputacional es del CEO / Comunicaciones: el que responde cuando alguien de afuera pregunta. Pero no se sostiene solo — Legal mide la exposición regulatoria de lo que salió y Comercial la escucha primero, en la mesa de un cliente.
Gobierna el riesgo cumplimiento
¿Podés demostrar hoy, con evidencia, que cumplís?
Ver el riesgo cumplimiento
Interviene en este riesgo
Comercial participa de la gobernanza del riesgo reputacional desde su función, sin gobernar un riesgo propio de la mesa.
Afuera ya se está escribiendo.
Que no te lo cuenten otros.
Una demo guiada con tu equipo: la exposición pública que hoy tenés afuera, la capa reputacional de tus proveedores y el score que convierte todo eso en un riesgo con dueño y evidencia.